Hemorroides: Definición , Clasificación y Factores que las originan

Hemorroides, Definición:

No existe una definición precisa de «hemorroides», ya que su naturaleza exacta no está perfectamente establecida. Etimológicamente significa «flujo de sangre», describiendo uno de sus síntomas más frecuentes.

Clásicamente se habían definido como dilataciones venosas de los plexos hemorroidales en el canal anal o márgenes del ano, siendo consideradas en otros casos como varices anorrectales, concepto este último equivocado. Actualmente se consideran como unos almohadillados vasculares compuestos de arteriolas, vénulas, mucosa, músculo y tejido conectivo, que se desplazan distalmente, se prolapsan y congestionan, dilatándose y sangrando.

En condiciones normales contribuyen a la continencia anal, tanto mediante un factor mecánico como sensitivo, discriminando entre sólidos, líquidos o gases, aspectos que hay que tener siempre en cuenta a la hora de decidir el tratamiento.

Constituyen una de las patologías más frecuentes. Su prevalencia exacta es difícil de determinar, ya que en numerosas ocasiones cursan sin síntomas, habiéndose publicado cifras entre el 5 y el 86 %, en función de la valoración, métodos diagnósticos y características de la población estudiada. La máxima incidencia se sitúa entre los 30 y 60 años, alcanzando hasta el 50% en mayores de 50 años. La prevalencia es similar en ambos sexos.

Hemorroides, Clasificación:

Existen dos sistemas venosos hemorroidarios, el interno (más superior dependiente del plexo hemorroidal superior) y el externo (mas inferior a nivel anal superficial o cutáneo, dependiente del plexo hemorroidario externo)

Las hemorroides surgidas del primero de los sistemas se denominan hemorroides internas.

Las que nacen del plexo hemorroidal inferior se denominan hemorroides externas.

Las hemorroides internas, dependiendo del tamaño alcanzado, se subdividen en varios grados, siendo la clasificación más ampliamente utilizada la siguiente:

 Grado I : Existe un mínimo abultamiento en la luz del canal anal, visible exclusivamente mediante una prueba llamada anuscopia.

 Grado II: Durante los esfuerzos de la defecación se exteriorizan a través del orificio  anal, reduciéndose espontáneamente al cesar dichos esfuerzos.

 Grado III: El prolapso no sólo se produce tras los esfuerzos, sino que puede surgir  espontáneamente, precisando ser reducidas manualmente. Este tipo de Hemorroides suele ser subsidiaria de tratamiento quirúrgico.

 Grado IV: Las hemorroides permanecen siempre prolapsadas, resultando imposible su reducción. Este tipo de Hemorroides casi siempre precisa tratamiento quirúrgico.

Si bien en los momentos iniciales puede establecerse una clara diferenciación entre internas y externas, en grados avanzados pueden aparecer como mixtas, con los dos tercios superiores recubiertos por mucosa y el tercio inferior por piel del canal anal y ano.

Hemorroides, Factores Predisponentes:

Existen varios factores predisponentes o desencadenantes de la patología hemorroidaria tales como:

Factor Congénito: Existen familias/individuos con una debilidad hereditaria del tejido conjuntivo de las venas hemorroidales. Así todo esta predisposición podría basarse en hábitos dietéticos dañinos familiares.

Factores Mecánicos: El aumento de presión venosa que se produce fundamentalmente durante la deposición estaría detrás de este mecanismo. Situaciones que dificulten el retorno venoso, como periodos prolongados en bipedestación o profesiones que precisen realizar grandes esfuerzos, y sobre todo el embarazo y el parto en la mujer, durante el cual, al componente de compresión venosa se añade el incremento de la vascularización y la relajación de los tejidos pelvianos, serían mecanismos importantes desencadenantes de hemorroides. El estreñimiento es un factor mecánico trascendental en si mismo, ya que actúa, por un lado, produciendo un efecto compresivo de las venas hemorroidales mediante la formación de un bolo fecal duro y aumentado de tamaño, y por otro, obligando a realizar esfuerzos defecatorios que aumentan la congestión hemorroidal.

Factores endocrinos y metabólicos: Muchas veces las hemorroides aparecen de forma temprana en el embarazo, antes de que el útero pueda causar ningún problema, por lo que se ha atribuido a factores hormonales. Por otra parte, se ha observado también un en la enfermedad hemorroidal a las fluctuaciones hormonales existentes a lo largo de la vida.

Factores inflamatorios: Las infecciones anales producirían una inflamación que provocaría una serie de alteraciones en la pared vascular ocasionando más tarde la dilatación y establecimiento del cuadro hemorroidal.

Factores Geográficos y Dietéticos: Las hemorroides se consideran más frecuentes en países occidentales y son excepcionales en Africa rural y desconocidas en poblaciones primitivas, circunstacia atribuida a una dieta rica en fibra, defecación «en cuclillas» y ausencia de retraso de la deposición por cuestiones sociales.

En resumen los factores que las provocan son diversos sin que pueda establecerse de forma clara cual es el papel desempeñado por cada uno de ellos.